viernes, 13 de noviembre de 2009
viernes, 30 de octubre de 2009
Ni trailer ni sitio oficial. El blog de un fanático.
Recorrí Mónada
Sitio web.
Sabemos lo que armamos pero nos asombra jugar mónada
Mecánica del tablero central.
jueves, 29 de octubre de 2009
analógico/digital
Partimos de nuestro proyecto anterior, un juego analógico. El mismo consistía en que el usuario o jugador se introducía en el Aleph pero siempre transido por el tiempo (representado con un reloj de arena) que limitaba su jugada (cada vez que la luz se apagara, el usuario salía del Aleph).
Al presentarnos en el juego digital eliminamos toda noción del tiempo dejándole la responsabilidad al usuario decidiendo así cuándo terminaría su partida.
Del concepto anterior recuperamos el artefacto que representaba al Aleph, la lámpara.
Concepto referencial “El aleph”
“En la parte inferior del escalón, hacia la derecha, vi una
pequeña esfera tornasolada, de casi intolerable fulgor. Al principio la creí
giratoria; luego comprendí que ese movimiento era una ilusión producida por los
vertiginosos espectáculos que encerraba. El diámetro del Aleph sería de dos o
tres centímetros, pero el espacio cósmico estaba ahí, sin disminución de tamaño.
Cada cosa (la luna del espejo, digamos) era infinitas cosas, porque yo
claramente la veía desde todos los puntos del universo.”
Uno de los conceptos que tomamos para el desarrollo de “mónada” es la condensación del espacio cósmico (todos los puntos del Universo) encerrado en esa esfera de dos o tres centímetros de diámetro, donde se pueden encontrar desde sus infinitas posibilidades de realidad individual hasta la potencialidad de infinitas combinaciones de la realidad posible generando nuevas realidades.
Este concepto está desarrollado en el panel en el que se encuentran condensadas, en 4 botones de dos o tres centímetros, todas las pantallas con sus infinitas posibilidades de recorridos y caminos lineales. Aquí, hipertexto e hipervínculo, se funden en la potencial experiencia del usuario cuando recorra mónada.
También nos parece notable que cada cosa sea infinitas cosas. Por un lado cada usuario podrá descubrir e interpretar en las pantallas, según sus criterios de análisis, dándole un sentido primario a cada una de ellas. A medida que vaya recorriendo mónada el usuario irá reinterpretando las pantallas asignándoles un nuevo sentido en la fusión y los vínculos.
En este recorrido, desde el primer clic del mouse, “descubrimiento” e “interpretación” estarán sujetos a la capacidad del usuario.
“Claro está que si no lo ves, tu incapacidad no invalida mi testimonio…”

